Objetivo

Su objetivo principal es aquel en que el Martí pide a María Mantilla en carta del 19 de febrero de 1895: “haz algo bueno cada día en nombre mío” (José Martí. Epistolario t.5, p.66), el cual debe ser acatado por todos sus integrantes pues será la base de la autosuperación permanente y la confirmación práctica de la utilidad de la virtud.